摘要:El consenso ético y legal en nuestro país basa la práctica de las donaciones y los trasplantes en diversos principios éticos, recogidos en la legislación, muy acordes con los cuatro principios de la bioética principialista: autonomía, beneficencia, no-maleficencia y justicia. El nivel de donaciones conseguido en nuestro medio podría, de hecho, estar relacionado con el estricto respeto de los mismos por parte de los profesionales sanitarios así como con la excelente organización del mundo del trasplante. Muchos han sido los retos científicos, técnicos y éticos a los que se ha tenido que dar respuesta para llegar a la situación actual del trasplante. Y muchos siguen siendo los retos actuales. En el artículo se analizan sólamente algunos, por su repercusión técnica, ética y social: los trasplantes de órganos de donante vivo, la solicitud pública de órganos, el mercado de órganos, los trasplantes de órganos no vitales (fundamentalmente el trasplante de cara), la utilización de células troncales y los bancos de células de cordón umbilical. El objetivo del escrito es el de enunciar los problemas éticos que estas nuevas prácticas despiertan para intentar sentar las bases de una deliberación moral que necesariamente ha de involucrar a toda la sociedad.
其他摘要:Ethical and legal consensus in our country bases the practice of donations and transplants on different ethical principles, which are contained in the legislation, closely conforming to the four principles of principialist bioethics: autonomy, beneficence, non-maleficence, and justice. The level of donations achieved in our milieu might, in fact, be related to a strict respect for these principles by the health professionals, as well as to the excellent organisation of the transplant world. Many scientific, technical and ethical challenges have had to be met to reach the present state of the transplant. And there are many current challenges. The article only analyses some of these due to their technical, ethical and social repercussions: organ transplants involving a live donor, the public request for organs, the organ market, the transplant of non-vital organs (basically the face transplant), the use of stem cells and the banks of umbilical cord cells. The aim of the article is to state the ethical problems raised by these new practices, in order to lay the foundations for a moral deliberation that must necessarily involve the whole of society.